Vol. 1 Núm. 1 1990


Sociedades Bíblicas Unidas Volumen 1, Numero 1, Octubre 1990
Editor: Dr. Edesio Sánchez C.
Asistencia Editorial: Centro Regional para las Américas

Contenido


Presentación

¡Ya está aquí! Con este número ve la luz por primera vez la revista Traducción de la Biblia. Ha sido diseñada para ayudar a traductores, consultores de traducción, exegetas y todos aquellos interesados por la comunicación fiel del mensaje de la Biblia.

La revista tiene tres secciones: una serie de artículos principales, algunas notas cortas, y reseñas críticas de libros sobre temas pertinentes.

En la sección de artículos principales se incluirán trabajos escritos directamente en español por especialistas en el campo, pero también traducciones y adaptaciones de trabajos que han aparecido en The Bible Translator.

Los materiales que se presentan en esta revista están dirigidos principalmente a ayudar en la tarea de la traducción de la Biblia. Los artículos, notas cortas y reseñas tocarán, por lo general, temas pertenecientes a las disciplinas de la exégesis bíblica, la lingüística, la antropología y la comunicación.

Solicitamos, muy amablemente, al lector a ayudarnos con sugerencias, artículos, notas cortas, reseñas críticas, y todo cuanto sea útil para presentar una revista que en verdad sea una buena herramienta para el trabajo de traducción, revisión y comunicación del mensaje de las Sagradas Escrituras. Toda correspondencia sobre asuntos editoriales deberá enviarse al Editor de la Revista.

La revista aparecerá dos veces al año, en los meses de abril y octubre. El costo de la subscripción será de $6. dólares o su equivalente en moneda nacional. Las subscripciones podrán hacerse de dos maneras: 1) escribiendo directamente al Departamento de Traducciones del Centro Regional para las Américas, o 2) a través de la Sociedad Bíblica local.


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Nueva Revisión de la Versión Reina-Valera

Samuel Pagán

El Dr. Pagán es Consultor de Traducciones para las Sociedades Bíblicas Unidas en las Américas.

Introducción

Una de las traducciones de la Biblia que goza de más aceptación y prestigio en Iberoamérica es la versión de Reina-Valera.  Esta versión, que comenzó con la traducción de Casiodoro de Reina en el 1569 y continuó con la revisión de Cipriano de Valera en el 1602, es usada por más de diez millones de cristianos de habla española.  En España y en Hispanoamérica, la versión Reina-Valera de la Biblia es el texto más leído, estudiado y compartido en las comunidades evangélicas.

La relación estrecha de cariño y admiración de los cristianos evangélicos con esta famosa versión de la Biblia puede explicarse de varias maneras.  Ha sido con la Biblia Reina-Valera que las iglesias evangélicas hispanoparlantes se han nutrido y desarrollado.  El aprecio a esta versión puede estar relacionado al uso que se le ha dado en las labores educativas, evangelísticas, misioneras y litúrgicas de las iglesias.  Además, el idioma usado en esa importante obra, que representa el Siglo de Oro en la literatura española, ha contribuido a la memorización y aprendizaje de textos bíblicos de gran valor espiritual, moral y social.

La gran influencia de la versión Reina-Valera de la Biblia no ha estado relacionada únicamente a las iglesias evangélicas: la importancia de la misma se manifiesta también en la literatura.  Las obras de Gabriela Mistral, Arturo Capdevila, Jorge Isaacs, Miguel de Unamuno, Amado Nervo y José Martí, entre otros, hacen referencia, directa o indirectamente, a la Biblia Reina-Valera.1 La belleza literaria que se manifiesta en la poesía y la narración de esta versión, ha sido fuente de inspiración para literatos y estudiosos.

Las revisiones

La historia de las revisiones de la traducción de Reina comenzó con la obra de Valera.  Valera, quien fue compañero de Reina en el convento de San Isidoro del Campo en Sevilla, revisó la Biblia de Reina con los siguientes objetivos: actualizar el idioma del texto en castellano para transmitir de forma adecuada el mensaje de las Escrituras; revisar las lecturas variantes de la Septuaginta y la Vulgata, y ubicar los libros deuterocanónicos, agrupados, entre los dos testamentos; además de corregir algunos textos castellanos, según los textos en los idiomas originales.2 Esta revisión de la Biblia de Reina dio inicio a una tendencia muy importante en la historia de las revisiones del texto de Reina-Valera.  Desde el mismo comienzo de la traducción original, y su primera revisión, se manifiesta un marcado interés de transmitir, de una forma fiel y exacta, el mensaje del texto bíblico.  El objetivo de Reina y posteriormente el de Valera, fue presentar al lector un texto en castellano que tradujera fielmente el sentido de los textos hebreos y griegos.  La traducción de Reina fue un esfuerzo serio por poner en manos del lector de su época, una versión de la Biblia en el idioma del pueblo.  La labor de Valera fue la de revisar la obra de Reina, a la luz de los textos hebreos y griegos disponibles en su tiempo, para lograr el objetivo original de Reina: presentar al lector castellano un texto de la Biblia en su idioma vernáculo.

Con el paso del tiempo los idiomas evolucionan y cambian; además, las investigaciones y los descubrimientos relacionados con las ciencias bíblicas, arrojan gran luz para la comprensión y traducción de pasajes oscuros o de traducción difícil.  Si el objetivo de una traducción es transmitir las ideas y el mensaje de la Escritura de una forma fiel y exacta, las revisiones deben contribuir de forma efectiva a ese mismo fin.

A través de su historia la obra de Reina-Valera se ha revisado por lo menos en 13 ocasiones.3 El objetivo ha sido actualizar la ortografía y la sintaxis del castellano, aclarar textos de difícil comprensión y eliminar ambigüedades lingüísticas y exegéticas.  Estas revisiones no son cambios cosméticos en la fraseología de algunos versículos, sino un nuevo intento de leer las revisiones anteriores de Reina-Valera, a la luz de las nuevas reglas ortográficas, y los descubrimientos y desarrollos en los campos de la lingüística y las ciencias bíblicas.  Esto se hace en presencia de los textos bíblicos originales que sirvieron de base a la traducción.4

La última revisión de Reina-Valera, auspiciada por la Sociedades Bíblicas, se efectuó en 1960.  Esa revisión, que incluyó aspectos lingüísticos y exegéticos, reclamó el esfuerzo decidido y serio de un grupo de biblistas y revisores de toda Iberoamérica.  La misma tomó varios años de estudio y trabajo, así como reuniones, diálogos y conferencias con creyentes y líderes cristianos en Hispanoamérica y España.5

Una nueva revisión de la versión Reina-Valera

Luego de treinta años, desde la publicación de Reina-Valera-60, los creyentes, los líderes evangélicos y las Sociedades Bíblicas han sentido la necesidad de revisar nuevamente ese texto de la Biblia.  Durante ese período de tiempo el idioma español ha evolucionado considerablemente.  Se han desarrollado nuevos giros idiomáticos, se han incorporado nuevas palabras al vocabulario, el significado de otras ha cambiado, y también, algunas palabras y frases han caído en desuso.  A esa realidad debemos añadir el desarrollo de ciencias tales como la lingüística, la semántica y la semiótica, unidas a una mejor comprensión de la cultura, los idiomas y las ciencias bíblicas.  Toda esa realidad ha contribuido al reconocimiento de la necesidad de una nueva revisión de la versión Reina-Valera.6 La lista de palabras de difícil comprensión usadas en Reina-Valera es extensa.  Algunas, que ya no se utilizan en la conversación cotidiana, forman parte del vocabulario sofisticado de un nivel literario alto; otras, han caído en completo desuso, y su significado solo se descubre, con dificultad, por el contexto de la oración en que se emplea.  Entre las palabras que necesitan ser sustituidas podemos identificar las siguientes: agostar (Nah 1.4), secar; arar la tierra en el mes de agosto; aguijada (Jue 3.31), vara larga con una punta de hierro en un extremo que se emplea para incitar a andar a los bueyes y otros animales, también se emplea para apoyarse y para separar la tierra que se pega al arado; almagre (Is 44.13), óxido rojo de hierro que se emplea en la pintura; añublo (Dt 28.22), niebla, o enfermedad producida en las plantas por el hongo; boj (Is 41.19), arbusto de madera dura y blanca; guedeja (Jue 16.13), melena o cabellera abundante; jofaina (2 R 12.13), palangana; pavés (1 Cr 12.8), escudo; y pim (1 S 13.21), nomenclatura hebrea para una moneda de aprox. 7 gramos.

A esta lista de palabras debemos añadir una serie de versículos que ya no son de fácil comprensión para el lector contemporáneo, y deben ser revisados.  Las dificultades en estos textos bíblicos pueden estar relacionadas con alguna palabra de difícil comprensión, con el uso de imágenes literarias desconocidas en la actualidad, o con la estructura misma de la oración.  A continuación presentamos varios ejemplos que pueden ilustrar lo expuesto.  Junto al texto de Reina-Valera se incluye el mismo versículo en la versión popular, Dios habla hoy.

1. Pr 23.2

       Y pon cuchillo a tu garganta,

       Si tienes gran apetito. (RVR-60)

       Aunque tengas mucha hambre,

       controla tu apetito; (DHH)

2. Ro 12.20

       Así que, si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere

       sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego

       amontonarás sobre su cabeza. (RVR-60)

       Y también: “Si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si

       tiene sed, dale de beber; así harás que le arda la cara de

       vergüenza.”(DHH)

3. P 1.13

       Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed

       sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá

       cuando Jesucristo sea manifestado; (RVR-60)

       Por eso, estén preparados y usen de su buen juicio. Pongan

       toda su esperanza en lo que Dios en su bondad les va a dar

       cuando Jesucristo aparezca. (DHH)

Características de la nueva revisión

La nueva revisión del texto de Reina-Valera se llevará a cabo utilizando una serie de criterios específicos que le darán al trabajo consistencia y efectividad.  Estos criterios se han identificado y elaborado en diálogo con biblistas y creyentes en toda Iberoamérica.  Además de los criterios de léxico, sentido del pasaje, sintaxis y puntuación, la nueva revisión de Reina-Valera tendrá las siguientes características:

1. La base textual de esta revisión será la misma usada en la Reina-Valera de 1960.  Sin embargo se cotejará continuamente la traducción con los textos originales.  Además, se estudiarán diversas versiones en la tradición de Reina-Valera, incluida la traducción de Casiodoro de Reina (1569).

2. Las opciones exegéticas estarán en consonancia con las que están incluidas en el texto de RVR-60. 3. En los pasajes de particular importancia teológica para los creyentes se procurará introducir los menos cambios posibles.

4. Se hará una consulta en América Latina y España en relación con el posible cambio de la palabra Jehová.

5. Los textos poéticos se escribirán con un formato característico de la literatura poética.

6. Se escribirán con sangría los versículos que en el NT correspondan a citas del AT.

7. Se indicarán los interlocutores de una conversación con comillas y guiones, según el patrón establecido en la Versión Popular.

8. Se mantendrá el estilo característico de Reina-Valera, y se evitará que los cambios introducidos den la impresión de ser parches.

9. Se preparará una edición de estudio con el texto revisado de Reina-Valera.

Criterios que se seguirán en la revisión

Léxico

Hay en el texto palabras que han pasado a ser parte del vocabulario culto (en nivel superior al de la mayoría de los lectores de la RVR-60) y resultan, por ende, desconocidas para muchos de ellos.  Entre esas palabras se encuentran las siguientes: barbecho, hornaza, joyel y rédito.  También hay palabras que han cambiado de significado.

Expresiones

Nos tropezamos, igualmente, con expresiones que hoy resultan no solo extrañas sino de hecho incomprensibles para el lector contemporáneo.  Hemos indicado, tanto para este aspecto como para el apuntado en el inciso anterior, muchísimos casos en el libro de los Proverbios.  (Véanse, por ejemplo, los siguientes vv.: 1.14; 3.10; 8.34; 13.23; 17.23; 18.13; 21.18; 29.1; 30.11,12,13,14; 31.27.)

Sintaxis/Puntuación

Los pasajes que indicamos a continuación son apenas unos pocos ejemplos de textos que requieren una cierta simplificación en cuanto a la estructura.  La razón es que están constituidos por una larga cadena de oraciones subordinadas que hace difícil la comprensión para el lector actual: Ro 1.1-7; 3.22-26; 1 Co 1.4-8; Ef 1.3-10; 3.14-19; Flp 1.3-7; Col 1.3-18, 9-14.


1 Luis D. Salem, “Reina-Valera en la literatura Iberoamericana,” La Biblia en las Américas, enero-marzo 1989, vol. 44, no. 185, pp. 12-13.

2 Jorge A. González, Valera’s Method for Revising the Old Testament in the Spanish Bible of 1602, (Emory University,  Ph.D. Dissertation, 1967), pp. 116-119.  

3 Margarita T. Hills, “Síntesis cronológica de las revisiones hechas a la Biblia Reina-Valera,” Versiones castellanas de la Biblia, ed. Hazael Marroquín, (México: Casa de publicaciones “El Faro,” 1959) pp. 197-203.

4 Samuel Pagán, “La revisión Valera de la traducción Reina,” La Biblia en las Américas, Op.cit., pp. 11-12.

5 Eugene A. Nida, “Reina-Valera Spanish Revision of 1960’’  The Bible Translator, XII (1961), pp. 107-119.

6 Esa necesidad ha sido identificada por algunas casas editoriales quienes han tratado de actualizar, con diversos niveles de eficiencia, el texto de Reina-Valera; la Editorial CLIE de España en 1977, y la Casa Bautista de Publicaciones de El Paso, Texas, 1986.


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Traducción por medio de imágenes

Daniel Arichea

El Dr. Arichea es el Coordinador Regional de Traducciones para las Sociedades Bíblicas Unidas en el Asia.

No es nueva la idea de motivar al traductor a formarse imágenes mentales del texto que está traduciendo y luego describir esas imágenes con palabras.  Había oído hablar de eso incluso antes de entrar a trabajar con las Sociedades Bíblicas, y desde que empecé a trabajar con traductores, siempre les he aconsejado que cuando tengan duda sobre el mensaje real del texto, se hagan una imagen mental de él.

Sin embargo, no fue sino hasta 1974 en un instituto de traducción en Dalet, Viet Nam del Sur, cuando tomé una clara conciencia de dicho método y de sus implicaciones.  En aquel momento, el Dr. William A. Smalley dedicó más de una hora a discutir todos los problemas que encerraba la sencilla afirmación: “Vine a Dalet en avión”.  No me acuerdo de todos los detalles de la discusión, pero sí recuerdo haber visto al Dr. Smalley haciendo varios dibujos en la pizarra, cada uno de los cuales representaba un evento relacionado con dicha oración.

El instituto en Dalet me confirmó lo útil que es traducir por medio de imágenes mentales, especialmente cuando se trata de textos complicados.  A pesar de lo anterior, hace apenas un año y medio que empecé a emplear el método intensivamente con toda clase de textos.

Conocemos el procedimiento para analizar y reestructurar textos que se ha generalizado, gracias a los libros La traducción: teoría y práctica (Nida y Taber) y Traducciones bíblicas para uso popular (Wonderly).

 Este procedimiento incluye los siguientes pasos:

1. Análisis del texto en función de objetos (O), eventos (E), abstracciones (A), y relaciones (R).

2. Identificación de los participantes no mencionados explícitamente en el texto.

3. Formación de oraciones simples (nucleares).

4. Establecimiento de relaciones entre las oraciones nucleares.

5. Combinación lógica de oraciones para lograr una buena traducción.

A lo largo de mi experiencia he podido comprobar la eficacia del método, sobre todo para textos no narrativos. Para la narración el método no parece muy útil.  En los textos no narrativos nos encontramos con muchas palabras que indican eventos cuyos participantes no se identifican.  También se encuentran oraciones largas, con múltiples cláusulas incrustadas, y con terminología teológica muy técnica.  En lo que respecta a material narrativo, encontramos problemas diferentes, entre los cuales podemos citar:  1) la secuencia de los sucesos, y 2) eventos que no se mencionan en el texto aunque sí forman parte de la historia.  Un buen método para analizar y traducir este tipo de material es el conocido como “traducción por imágenes mentales”.  ¿Cómo funciona este método?

El traductor analiza la historia formándose una imagen mental de lo narrado, o sea, de las diferentes escenas que componen la historia. Luego, las redacta de la manera más natural posible.  Además de las escenas que ya están claras, el traductor debe prestar atención a las escenas omitidas, confusas o mal ubicadas.  Cada escena representa un evento o una serie de eventos del relato.  Si el relato es bien claro, el texto se puede traducir sin mayores problemas.  Sin embargo, cuando faltan escenas importantes o hay escenas confusas o que no siguen el orden natural, hay que analizar el texto más detenidamente para completar el cuadro, digamos así, y poder traducirlo.

Una vez que el traductor ha analizado el texto, ya está en condiciones de saber cuánta información debe incluir en su traducción.  Los factores que determinan esta decisión se discutirán abajo.

A continuación encontrará algunos ejemplos de pasajes del Nuevo Testamento que se han analizado con este método.

Mateo 1.18-25

¿Cuál es la imagen que nos formamos de lo narrado en el versículo 18?  El texto dice simplemente: ...se encontró encinta por el poder del Espíritu Santo. (DHH)  Pero es importante preguntar si José lo sabía.  Él sabía por supuesto que María estaba embarazada y que él no era el causante de ese embarazo.  Pero, ¿sabría que María estaba embarazada por obra del Espíritu Santo?

Según el texto actual, parece haber un conflicto entre los versículos 18 y 19.  Si José sabía toda la información que incluye el versículo 18, es difícil explicar por qué quería divorciarse de María.  Por tanto, en aras de la claridad es necesario subrayar que si bien José sabia que María estaba embarazada, ignoraba la causa de su embarazo.

Hay dos formas de resolver este problema para que el texto quede claro.Primero, el dato de que José ignoraba la causa del embarazo de María podría intercalarse en el texto entre los versículos 18 y 19.  Segundo, la referencia al Espíritu Santo podría suprimirse del versículo 18 puesto que se repite en el versículo 20 cuando el ángel le habla a José.

Mateo 2.1-12

Este pasaje se presta para hacer un bosquejo esquemático del relato, lo cual le basta al traductor para formarse una idea aproximada de lo ocurrido. Dicho esquema podría ser el siguiente:

Versículo 1 (primera parte)

    Lugar: Belén de Judea

    Tiempo: Reinado de Herodes

    Evento: Nacimiento de Jesús

Versículo 1 (el resto) y versículo 2

    Lugar: Jerusalén

   Protagonistas: Los sabios del Oriente

    Evento: La interrogante de los sabios

Versículo 3

    Lugar: Palacio del rey Herodes

    Protagonista principal: Rey Herodes

   Protagonistas secundarios: El pueblo de Jerusalén

    Evento: Herodes presta atención a las noticias sobre los sabios y su reacción ante las mismas

Versículos 4-6

    Lugar: El palacio del rey

    Protagonistas: Herodes y algunos líderes religiosos

    Evento: Diálogo entre Herodes y los líderes religiosos (discusión sobre el lugar de nacimiento del Mesías)

Versículos 7 y 8

    Lugar: El palacio del rey

    Protagonistas: Herodes y los sabios del Oriente

    Evento: Diálogo entre Herodes y los sabios

Versículos 9 y 10

    Lugar: Camino a Belén

    Protagonistas: Los sabios del Oriente

    Evento: La reaparición de la estrella

Versículo 11

    Lugar: El establo

    Protagonistas: Los sabios, María, José y el niño

    Evento:  Adoración y entrega de los regalos

Versículo 12

    Lugar: Belén

    Protagonistas:Los sabios, un ángel (no se mencionan directamente)

    Evento: Advertencia, despedida

Hagamos ahora algunos comentarios sobre el texto.  En el versículo 7, Herodes convocó a los sabios y supo, por medio de ellos, el tiempo exacto en que la estrella había aparecido.  Este dato se menciona posteriormente en el v. 16: ...mandó matar a todos los niños de dos años para abajo que vivían en Belén y sus alrededores, de acuerdo con el tiempo que le habían dicho los sabios.(DHH)  La idea del versículo 7, como se nota en el texto, está incompleta y sólo se entiende claramente al leer el versículo 16.  Aquí vale la pena preguntarse si es legítimo completar la idea del versículo 7 con información que se proporciona en el versículo 16.  Esta interrogante es aún más importante cuando Mateo 2.1-12 se presenta como una selección, y se omite la información esencial del versículo 16.

Los versículos 9 y 10 constituyen un excelente ejemplo de la necesidad de ordenar los eventos en una buena traducción.  De acuerdo con el texto, los eventos ocurren en el siguiente orden:

1. Los sabios escuchan la orden de Herodes.

2. Dejan el palacio y se dirigen hacia Belén.

3. Ven la estrella que habían visto anteriormente en el oriente.

4. La estrella los guió.

5. La estrella se detuvo en el lugar donde se encontraba el niño.

6. Ellos se ponen felices al ver de nuevo la estrella.

Probablemente, el evento número 6 debería ir entre 3 y 4, lo que nos llevaría a combinar los versículos 9 y 10, como se ha hecho en la Good News Bible (La Versión Popular en inglés).  Si los eventos se reorganizan de esta forma, entonces lo dicho en el versículo 11 se relaciona bien con los dos anteriores, pues tan pronto como la estrella se detiene sobre la casa, los sabios entran en ella.

El versículo 5 nos plantea otro tipo de problema: los sacerdotes y los maestros de la ley responden al rey.  En este pasaje el entorno cultural es fundamental, y debemos evitar la impresión de que los sacerdotes y líderes religiosos eran irrespetuosos con su gobernante.

Mateo 5.1-2

Los eventos pueden esquematizarse de la siguiente manera:

1. Jesús vio a la multitud.

2. Jesús subió a la colina.

3. Se sentó.

4. Los discípulos se le acercaron.

5. Empezó a enseñarles.

En muchos idiomas puede resultar extraño que los discípulos aparezcan de pronto en la cima de la colina sin que se diga explícitamente que ellos también subieron a la colina.  Por consiguiente, se puede formar una mejor imagen de lo ocurrido con los siguientes eventos:

1. Jesús vio a la multitud.

2. Jesús empezó a subir la colina.

3. Los discípulos subieron la colina detrás de Jesús.

4. Jesús llegó a la cima de la colina.

5. Se sentó.

6. Los discípulos se sentaron alrededor de él (tal vez frente a él).

7. Empezó a enseñarles.

Lucas 2.6-7

Y sucedió que mientras estaban en Belén, le llegó a María el tiempo de dar a luz.  Y allí nació su primer hijo, y lo envolvió en pañales y lo acostó en el establo, porque no había alojamiento para ellos en el mesón. (DHH)

La interrogante que nos plantean estos versículos es:  ¿Dónde nació Jesús?  Si se lee el texto como está, fácilmente se podría concluir que Jesús nació sobre un burro en las calles de Belén.  Por supuesto, no hay sufrimiento que no sea digno del Hijo del Hombre, pero ¿qué idea tendríamos del texto?

Una secuencia lógica de eventos parece ser la siguiente:

1. María y José estaban en Belén.

2. Ya era el tiempo para que naciera el bebé.

3. Buscaron alojamiento en las posadas, pero en ninguna había.

4. Entraron en un establo.

5. Ahí tuvo María su primer hijo.

6. Lo envolvió en pañales.

6. Lo puso en un pesebre.

Lucas 2.17-18

Cuando lo vieron, se pusieron a contar lo que el ángel les había dicho acerca del niño, y todos los que lo oyeron se admiraban de lo que decían los pastores. (DHH)

Hasta este momento, los únicos protagonistas de la historia son María, José, el niño, los ángeles, y los pastores.  Los ángeles han vuelto ya al cielo (versículo 15), quedan sólo María, José, el niño, y los pastores.  ¿A quiénes se hace referencia entonces en el versículo 17 cuando se dice:  ...todos los que lo oyeron...?  ¿Era otra gente?  En tal caso, ¿dónde estaban?  ¿Estaban acaso cerca del establo?  ¿O se refiere a gente que encontraron los pastores cuando ya se iban del establo?

Estas posibilidades sugieren dos formas de aclarar el versículo 17:

1. ‘‘Había ahí otras personas que oyeron lo que los pastores dijeron y se asombraron...’’

2. ‘‘Los pastores se lo contaron también a otras personas, y todos los que oyeron...’’

Lucas 10.25-37

La parábola del Buen Samaritano puede fácilmente representarse por medio de cuatro diagramas, cada uno de los cuales muestra la participación de los protagonistas en la parábola:

Debemos destacar que aunque no es necesario indicar cómo viajaban a Jericó los tres primeros protagonistas, sí debemos hacerlo en el caso del samaritano.  Es improbable que haya venido caminando, sino montando un animal, quizá un burro, puesto que más adelante (versículo 34) monta al hombre herido sobre su propio animal.  El texto también admite la interpretación de que el animal pertenecía al hombre herido, aunque esto parece poco probable.

Dos asuntos más necesitan comentarse:

1. En el versículo 34, el samaritano derramó aceite y vino sobre las heridas para limpiarlas y curarlas.  De no aclararse esto en la traducción, la acción del samaritano podría interpretarse como una crueldad.

 

2. En el versículo 35, las instrucciones que el samaritano le da al posadero deben redactarse en forma de amable petición y no de mandato, como ocurre en muchas traducciones.

Marcos 10.35-45

Si la petición de los dos hermanos se traduce literalmente, puede resultarle difícil al lector comprender por qué los otros discípulos se enojaron (versículo 41).  De manera que en el versículo 37 debe darse la idea correcta para que la historia tenga sentido.  En este contexto, sentarse a la derecha o a la izquierda no indica solamente ocupar un lugar de honor, sino más bien gobernar con alguien.  Efectivamente, los dos hermanos le están pidiendo a Jesús el privilegio de gobernar con él. Este versículo podría reestructurarse en esta forma:

“Cuando empieces a gobernar como nuestro Rey glorioso, permítenos gobernar contigo, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.”

Hay otras dos cosas que comentar en relación con este pasaje.  En el versículo 41, las palabras oyeron esto se refieren a la solicitud de Jacobo y Juan en el versículo 37, y no a lo que dice Jesús en los versículos 39 y 40.  Y en el versículo 42, debe aclararse que Jesús está hablando a todos los discípulos, incluidos Jacobo y a Juan, y no solamente a los otros diez.

Juan 2.1-12

Algunas ideas de este pasaje están confusas y deben aclararse en la traducción.

En los versículos 1 y 2, se nos dice que la madre de Jesús estaba en la boda y que Jesús y los discípulos también habían sido invitados.  Sería legítimo preguntar si se había invitado realmente a la madre de Jesús.  Aunque el texto no lo dice explícitamente, la afirmación de que ...Jesús y sus discípulos fueron también invitados a la boda... parece indicar que María efectivamente había sido invitada.  Pero si esta información no se hace explícita en la traducción, se le podrían ocurrir al lector varias otras maneras de explicar la presencia de María en la boda: (era pariente cercana de la familia, era buena amiga, se “coló”, etc.).

En el versículo 3, ¿se agotó el vino intencionalmente?  (la Good News Bible dice:  “cuando el vino se había acabado”, lo cual casi da la impresión de que la gente había estado esperando que el vino se acabara).  ¿Y cuándo se agotó el vino?  ¿Fue al principio, durante la fiesta o al final de la ella?

En el versículo 4, ¿fue Jesús amable con su madre o no?  Puesto que la palabra “mujer” era una forma educada de saludar en el tiempo de Jesús, en la traducción hay que aclarar que Jesús no fue descortés con su madre.

En los versículos 8 y 9, ¿cuándo se convirtió el agua en vino?  ¿Fue cuando la persona que estaba a cargo de la fiesta la probó?  ¿O fue acaso mientras los sirvientes le llevaban el agua a él?  Cualquiera que sea la decisión, debe aclararse en la traducción.

Aplicación del Método

A lo largo de mi experiencia con traductores, el método de “traducción por imágenes” ha demostrado ser una valiosa ayuda para analizar el texto, especialmente si se trata de material narrativo.  Pero surge una interrogante:  ¿Hasta qué punto debe incluirse el análisis en la traducción o reestructuración?  ¿Qué factores hemos de tener en cuenta al decidir qué debemos incluir y qué no?  Hay tres factores importantes que hay que tomar en cuenta:

El público

 Para el lector que tenga un bajo nivel de escolaridad, las imágenes que se incluyen en la traducción deben ser más completas.  Por ejemplo, los textos para Nuevos Lectores deben ser lo más explícitos posible, dejando muy poco material para la imaginación del lector.  A los lectores más preparados les cuesta menos deducir información omitida o completar las escenas en las que algunas cosas se han dejado implícitas.

Comprensión del mensaje.

 El traductor debe incluir tanta información como sea necesaria para que el lector comprenda cabalmente el mensaje, o lo que es aún más importante, para evitar que el lector malinterprete el mensaje.  Si en algún caso, por falta de información importante, existe la posibilidad de que el lector malinterprete el texto (u obtenga una imagen equivocada), es deber del traductor proporcionar esa información y evitar la confusión.

Buena redacción.

 Aquí lo que interesa no es tanto la comprensión del lector como su apreciación del texto.  Siempre hemos dicho que una buena traducción es la que no parece traducción.  Los traductores deben, por tanto, emplear un lenguaje natural, es decir, asegurarse de que la traducción cumpla con las exigencias lingüísticas y estilísticas del idioma receptor.  Por consiguiente, si el texto traducido suena extraño, es obligación del traductor reestructurarlo de tal manera que constituya buena literatura en la lengua receptora.  Esto, además de asegurar que la traducción será bien recibida por los lectores, le dará al traductor la satisfacción de haber realizado bien su trabajo y lo hará sentirse orgulloso de su idioma.  Lo que es aún más importante, los lectores sentirán que la traducción es de ellos, y hará que la lean con gusto, saboreándola y entendiéndola.

Aquí es necesario tener cuidado.  Al completar las ideas, el traductor debe tener cuidado de no deformar la información o la intención del autor bíblico.  En otras palabras, después de “completarse” el cuadro, el mensaje que comunica el pasaje debe ser exactamente el mismo que quería transmitir el autor bíblico.

Conclusión

 Como conclusión, permítaseme señalar algunas ventajas de la “traducción por imágenes” como un buen instrumento de análisis y como método de traducción de material narrativo.  Primero, los sucesos se ponen en el orden en que ocurren, de manera que la traducción será mucho más comprensible.  Segundo, los traductores dependen menos de las palabras del texto original, por lo que la traducción resulta mucho más natural.  Finalmente, la numeración de los versículos ya no entorpece la reestructuración lógica del texto. ❒


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Notas Cortas

Apuntes para la traducción: ejemplos tomados de Joel 1

Kees F. de Blois

El Dr. de Blois es el Coordinador Regional de Traducciones para las Sociedades Bíblicas Unidas en las Américas.

1. Joel 1.4

(RVR-60)

(DHH)

Lo que quedó de la oruga
comió el saltón, y lo que quedó
del saltón comió el revoltón; y
la langosta comió lo que del
revoltón había quedado.

Todo se lo comieron
  las langostas:
lo que unas dejaron,
  otras vinieron  y lo devoraron

La Biblia Reina-Valera Revisada (RVR) reproduce de muchas maneras la forma del texto hebreo.  Como lo indica la nota al pie de la página en la Biblia Dios habla hoy (DHH), el hebreo emplea cuatro nombres diferentes, algunos de ellos derivados de los verbos que denotan las actividades que caracterizan a las langostas.  Los estudiosos parecen concordar más y más en que aquí no se trata de cuatro tipos de langosta, sino más bien de cuatro etapas en el desarrollo de estos insectos.  La traducción RVR usa diferentes sinónimos de langosta.

Aunque en su lengua hubiera cuatro maneras de designar al tipo de langosta que puede destruir una cosecha, el significado del versículo podría no quedar claro. El autor parece haber recurrido a esta figura estilística para subrayar que se trataba de una serie de ataques de langostas cuyas consecuencias fueron la desolación total.

La DHH evita el uso de sinónimos de langosta, pero deja muy claro cuál era la intención comunicativa del autor.  Todo se lo comieron las langostas: lo que unas dejaron, otras vinieron y lo devoraron.  Otra forma correcta de expresar este mismo significado sería: “Enjambres de langostas invadieron la tierra; lo que algunas dejaron, se lo comieron otras.”  También por medio de esta última solución se le presenta claramente al lector el ataque de las langostas.

En este pasaje, el problema que se nos plantea es de  traducción así como de interpretación.

2. Joel 1.6

(RVR)

(DHH)

Porque pueblo fuerte e
innumerable subió a mi tierra...

Pues la langosta, como un
  ejército fuerte y numeroso,...
ha invadido mi país.

En este versículo, la palabra pueblo, tanto en hebreo como en la RVR, está usada en sentido figurado, pero la metáfora es clara.  El enjambre de langostas se compara a una nación o un ejército, es decir a una multitud de personas.  También se señala claramente la base de la comparación:  la fuerza y la cantidad.  En la DHH el término propio de la comparación es explícito:  la langosta, por lo que la metáfora queda reducida a símil.  Es posible que en algunas lenguas haya que hacer un ajuste similar para comunicar el sentido de manera natural y comprensible.

3. Joel 1.10

(RVR)

(DHH)

...se enlutó la tierra

...las tierras están de luto

De nuevo nos encontramos ante una figura retórica, esta vez, la personificación.  La personificación consiste en asignarle atributos personales a las cosas.  En este caso, no sólo los sacerdotes (v. 9). sino también la misma tierra está de luto por causa de la destrucción.  Puede ser que en algunas lenguas no exista la personificación.  De ser así, es probable que tenga que traducir el sentido literal de la frase.  Por ejemplo, se podría decir:  “La tierra está marchita/seca”.  Desde luego conviene mantener el paralelismo de imágenes de los vv. 9 y 10, si es posible, pero la claridad del significado debe tener prioridad sobre la belleza formal.  La DHH mantiene la expresión figurada.

4. Joel 1:13

(RVR)

(DHH)

Ceñíos y lamentad, sacerdotes

Ustedes, sacerdotes, ...vístance de ropas ásperas

En este versículo, la expresión que nos interesa se refiere a un acto simbólico:  el de “ponerse ropas ásperas”.  Pero de ninguna manera se trata de lenguaje figurado, por lo que no podemos alterar la expresión de la forma/evento; así era como la gente del AT reaccionaba ante una pena profunda.  No obstante, quizá convenga explicar el propósito de esta acción simbólica, por ej.: “se vestían de ropas ásperas para demostrar su pena”.  En el contexto de este versículo, quizá no sea necesario, pero de todas formas podría ser útil incluir una nota al pie de la página o bien referir el lector al glosario.

5. Joel 1:15

(RVR)

(DHH)

...Cercano está el día de
Jehová...

…se acerca el día del Señor

¿A qué se refiere día de Jehová?  Esta frase, que aparece en otros textos del AT, se refiere al tiempo cuando Dios juzgará al pueblo de Israel y a las demás naciones de la tierra.  En el libro de Joel, el día de Jehová contiene elementos positivos y negativos.  Israel será salvado de sus enemigos, pero la declaración del profeta Joel constituye además un llamado al arrepentimiento.

En algunos idiomas puede ser necesario aclarar el sentido de la frase.  Esto puede hacerse en el texto mismo, incorporando el componente implícito de “juicio”, o mediante una nota explicativa en el glosario.  En algunas lenguas, el día de Jehová se ha denominado “día del juicio de Dios” o “día en que Dios juzgará al mundo”. ❒


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Reseñas Críticas

La traducción bíblica: lingüística y estilística

de Luis Alonso Schökel y Eduardo Zurro Madrid

Ediciones Cristiandad, 1977. 451 pp.

Edesio Sánchez Cetina

El Dr. Sánchez es Consultor de Traducciones para las Sociedades Bíblicas Unidas en las Américas.

—“¿Qué tal le pareció la traducción de los Salmos en Maya?”, fue la pregunta que recibió el revisor—un experto mayista en Mérida.

—“La traducción me parece buena, porque la entiendo muy bien”, contestó el revisor; y añadió: “pero siento que estoy leyendo español con palabras mayas.  ¡La traducción me sabe a español, no a maya!”

Ejemplos como el anterior se pueden numerar en decenas.  La verdad es que la mayoría de nuestros proyectos de traducción no han aprendido a integrar de manera sistemática la estilística 1 en su trabajo.

El libro que aquí comentamos, tiene la virtud de colocar a la Biblia en el lugar que le corresponde: la literatura.  Dice Luis Alonso Shökel, el principal autor del libro:  “Si también la Biblia es literatura, ¿por qué le ha de tocar otra suerte al ser traducida?  Si la Biblia también es literatura, ¿por qué la instancia literaria no ha de influir en su traducción?” (p.22).

La integración del estilo literario en la traducción de la Biblia presupone que la traducción no sólo debe ser correcta, sino también literaria.  El estilo literario de un pasaje bíblico no es un elemento secundario en la comunicación del mensaje, es algo intrínseco a él.

Una mirada al INDICE o CONTENIDO nos permite ver la amplitud de temas tratados en el libro:

Por medio de explicaciones teóricas y de ejemplos concretos, los autores nos introducen a la traducción de textos poéticos hebreos, Proverbios, El Cantar de Los Cantares, Lamentaciones; la castellanización de la palabra hebrea; la traducción de giros, modismos y frases hechas; la traducción de los significantes parciales como el material fonético, la repetición; la traducción de topónimos hebreos.  Después de esa primera parte, la más extensa por cierto, el libro ofrece una serie de ejemplos de tradución de los autores clásicos de la literatura española: Fray Luis de Granada, San Juan de la Cruz, Alonso de Cabrera, Fray Luis de León, entre otros.  Esa segunda parte se termina con dos artículos sobre la traducción interlineal y las traducciones populares.  La tercera parte habla de cómo nació la idea de la traducción de la Nueva Biblia Española, de los principios y criterios seguidos en la traducción, y de los distintos traductores que participaron.  El libro termina con una lista de artículos de Alonso Schökel sobre la traducción y una bibliografía selecta sobre el tema.  El mérito de este libro se encuentra en su intento por llevar un paso más adelante esta gran tarea de traducción de la Biblia.  La traducción de la Biblia en español puede dividirse, a grosso modo, en tres etapas históricas: versiones de la Biblia cuyo acercamiento es la traducción léxica; es decir, la traducción literal o formal.  En este acercamiento se considera que la palabra misma es la que lleva el significado del mensaje.  Por eso en la traducción se buscaba traducir palabra por palabra—¿cual es el equivalente léxico de esta palabra hebrea en español?  Quizá el ejemplo más claro lo tengamos ahora en la Biblia Reina-Valera de 1909.1

A una segunda etapa histórica pertenecen las traducciones por equivalencia dinámica o funcional.  En este tipo de traducción se ha echado mano de lo más avanzado de la lingüística moderna.  El trabajo del Dr. E. Nida y del Dr. W. L. Wonderly es ejemplo de ello.  Las teorías desarrolladas por ellos se muestran en las Biblias que siguen la tradición de la Versión Popular.  El pensamiento que dirigió, en parte, la traducción es: hay que hacer todo lo posible para que la traducción sea entendible para los lectores; es preferible sacrificar el estilo literario y no el significado del mensaje.

El tercer momento en la historia de la traducción de la Biblia lo tenemos con la aparición de la Nueva Biblia Española.  Ella es el intento concreto de traer la estilística en el campo de la traducción de la Biblia.  El lector juzgará por sí mismo si esa Biblia lo ha logrado; aquí interesa invitar al lector a penetrar en la lectura y estudio de este libro fascinante.

El desafío más grande que encuentro en este libro, es el de regresar constantemente a la gran riqueza literaria del español y hacerla presente en la traducción de la Biblia.  Este desafío también lo creo válido para todo idioma.  Los equipos de traducción a las lenguas indígenas de nuestra América Latina podrán descubrir que no tienen que recurrir a los cofres de las joyas literarias castellanas, portuguesas, inglesas, francesas o alemanas, sino que podrán ir a sus propias minas literarias y hacer de su traducción una Biblia que no sólo se entienda en su idioma, sino que también tenga el sabor y la riqueza literaria del mismo.

Por supuesto que todo esto exige un gran trabajo y esfuerzo; pero vale la pena.  De acuerdo a la filosofía de este libro, todo equipo de traducción debe tener por lo menos a un literato—alguien que tenga conocimiento y “mano” para tomar las palabras de nuestros idiomas y convertirlas en joyas literarias.  Que el esfuerzo estético y literario que produjo cada parte de la Biblia, en el original, sea el mismo presente en la traducción.

El ejemplo seguido en este libro es el de ver qué han hecho los autores bíblicos, y a qué recursos literarios han echado mano; después, investigar qué han hecho nuestros literatos y autores españoles en los respectivos estilos literarios.  Por eso en este libro, el lector encontrará junto a los muchos ejemplos de traducción bíblica, citas a las obras de poetas y literatos de ayer y de hoy, del mundo de habla hispana.

Para la traducción del Cantar de los Cantares, por ejemplo, los traductores de la Nueva Biblia Española se empaparon de la rica tradición de la poesía amorosa en español.  Dice uno de los autores: “Después de analizar formas y temas del Cantar bíblico y de leer abundante poesía española, al menos de siete siglos, concluí que las formas más aptas para traducirlo son las que nos brinda la poesía que llaman `de estilo tradicional’, en oposición a la cortesana, a la del renacimiento y el Barroco.” (p.126).

El valor de este libro no está restringido sólo a los traductores; es también un libro de referencia importante para los exegetas y estudiantes de la Biblia.  Será de gran ayuda para todo lector de la Biblia que desea saborearla en toda su riqueza literaria. ❒


1 La ciencia que estudia la forma o estilo literario de las unidades de comunicación, escrita u oral, en los distintos idiomas.


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