Guarayos


Guarayos

El pueblo Guarayo (gwarayu según los propios) vive en el oriente boliviano entre los departamentos de Beni y Santa Cruz de la Sierra. Es una de las zonas más calientes y húmedas de Bolivia, y por ello de exuberante vegetación. Los gwarayu pertenecen a la familia lingüística Guarani, y están emparentados con los Sirionó y los diferentes grupos Guaraní del Chaco.

Según la tradición oral de los propios gwarayu, en su origen vivían a orillas de un gran lago, o confluencia de algún gran río:  de ahí el nombre de yruvicha (y = agua, ruvicha = jefe/grande) o Urubicha uno de los pueblos actuales cerca del Río Blanco, donde existe una laguna. De este lugar fueron llevados por los jesuitas al pueblo de San Javier, actualmente un pueblo habitado por criollos y chiquitanos. En San Javier no aguantaron el régimen misional jesuita y se fugaron. Allá por 1790 se establecieron en San Pablo con la ayuda de los pobladores de San Javier. Pero a los pocos años un joven llamado Curubaré, se construyó un tokai – templo gwarayu, y fue a decirles a su gente: “Se me apareció nuestro Abuelo, y les manda decir que se aparten de los cristianos y vengan conmigo donde estoy porque quiere llevarnos todos juntos”. Curubaré encabeza así un movimiento ‘mesiánico’ que arrastra detrás suyo a todos hacia el monte. Curubaré.  Sin embargo, se vuelve tirano y déspota, abusando de todos quitándoles sus hijas y viviendo a costa de los demás. Poco a poco el pueblo le abandona, desparramándose por el monte y volviendo a su antigua forma de vida. En 1826 los franciscanos inician la fundación de pueblos gwarayu con la primera llamada Ascensión de Guarayos, actualmente habitada por criollos y gwarayu.

El pueblo Guarayo vive de la caza, la pesca y la recolección. Actualmente llevan una vida sedentaria y tienen una agricultura basada en el cultivo de la yuca, el maíz, el plátano, la batata (camote), el algodón, el poroto, el zapallo, la caña de azúcar.

La población aproximada del pueblo gwarayu es de unos 30.000 habitantes, y más o menos el 60% de ellos habla su propia lengua. Es uno de los pocos grupos que mantiene vivo su idioma.


El primer Nuevo Testamento publicado en el idioma gwarayu fue una traducción hecha por misioneros de ILV (Instituto Lingüístico de Verano) en 1985.  Esta  edición está agotada. En el año 2000 la Sociedad Bíblica Boliviana responde a un pedido del pueblo gwarayu iniciando la revisión de este NT.  El trabajo es hecho por dos hombres gwarayu y dura dos años. En el 2003 la SBB publica e imprime 15.000 ejemplares de TÜPÄ ÑE’ËNGAGWER – Nuevo Testamento Guarayo. La diferencia entre la primera edición y esta última reside en que la nueva edición usa una ortografía propia del pueblo gwarayu, y el texto es revisado por hablantes de la lengua.