Memoria de la traducción de la Biblia al Toba y sus desafíos actuales


Memoria de la traducción de la Biblia al Toba y sus desafíos actuales

En el pasado mes de Abril de 2013 se terminó el trabajo de traducción de la Biblia completa al Toba, después de más de doce años de trabajo. Es difícil explicar lo que se siente al ver cumplido un sueño largamente anhelado por las comunidades Tobas, por el equipo de traducción, la Sociedad Bíblica y toda la gente que acompañó desde diferentes lugares y maneras; iglesias, organizaciones, etc.

 

La culminación de esta tarea se ve realzada por el hecho de que es la primera vez que va a estar disponible la Biblia completa en Toba. En estos doce últimos años se revisó totalmente el texto del Nuevo Testamento que ya había sido publicado anteriormente, y se tradujo todo el Antiguo Testamento del cual anteriormente solo había sido publicada una selección de textos. Así que recién ahora se puede decir que la Biblia en Toba está completa.

 

Conviene recordar que los trabajos de traducción de la Biblia al Toba comenzaron allá por las décadas del ’40 y ’50 del siglo pasado en condiciones muy precarias, pero con mucha pasión por parte de los protagonistas iniciales y una gran visión de la relevancia que tendría para el fortalecimiento y desarrollo de las iglesias y comunidades de la región. Hoy cuesta imaginar el trabajo de traducción sin computadoras y con mínimas condiciones, pero es bueno recordar que somos herederos del trabajo de aquellos pioneros y que el trabajo de traducción actual se apoya en el de ellos.

Han pasado muchos años, los equipos de trabajo fueron cambiando y también la forma de organizar la tarea; hubo muchos altibajos, épocas de entusiasmo y a veces también de frustración cuando no se podía avanzar de acuerdo a lo esperado. A veces parecía que el gran objetivo de llegar a tener la Biblia completa estaba muy lejos y era casi inalcanzable.

La traducción de la Biblia en Toba ha acompañado un proceso histórico de crecimiento y consolidación de las iglesias y comunidades originarias de la región del Chaco y Formosa, profundizando y fortaleciendo el camino de la fe y del diálogo con otros sectores de la sociedad nacional.

También es oportuno recordar que la Biblia en Toba está llegando en un momento especial de la vida y la historia de los pueblos indígenas locales y de todo el continente. Esta nueva etapa está marcada por una mayor movilización de las comunidades indígenas, empoderamiento de mujeres, nuevas reivindicaciones de derechos como pueblos pre-existentes, a la tierra, educación bilingüe intercultural, salud, vivienda, alimentación, reconocimiento de la diversidad cultural y del pluralismo de naciones que conviven en un mismo territorio.

Al mismo tiempo se puede decir que todo esto está teniendo más visibilización en las sociedades nacionales y hay más conciencia de sus deudas históricas con los pueblos originarios. Este mayor protagonismo de los pueblos indígenas en la vida pública de nuestros países es también impulsado por las coyunturas políticas regionales que vienen siendo más favorables al reconocimiento histórico y la reivindicación de sus derechos particulares, lo cual tiene una clara expresión simbólica en la elección del primer presidente indígena de Sudamérica en Bolivia. Pero para entender mejor la dimensión del asunto, conviene recordar que desde la época de la conquista española y luego también con el advenimiento de los estados nacionales, los pueblos originarios sufrieron el desprecio, la marginación, la persecución y el genocidio, y en parte lo siguen sufriendo hasta hoy.

La Biblia siempre ocupó un lugar central en la vida de las iglesias y comunidades Tobas, y el desafío actual es que la nueva traducción de la Biblia al Toba siga acompañando los movimientos y reivindicaciones del pueblo para tener un futuro mejor con más justicia, libertad y bienestar.

El trabajo de traducción de la Biblia y sus tensiones

Los traductores de la Biblia deben lidiar con muchas tensiones a las que está sometido su trabajo. Una de ellas surge de tener conciencia de que toda traducción siempre es imperfecta, y el arte del traductor es crear un sentido lo más fiel posible al texto fuente y expresarlo de la forma más bella y fiel en la lengua propia. Esto en general implica una doble tensión. Por un lado, entre el traductor y su propio trabajo creativo, que difícilmente lo deja conforme con sus propias expectativas, y por el otro lado, entre el traductor y el texto traducido, y la comunidad lectora; pues hay que recordar que las comunidades lingüísticas no son uniformes, y siempre hay variantes dialectales por regiones o grupos. Con lo cual resulta casi imposible dejar conforme a todos.

Por otro lado, hay que remarcar que toda traducción se encuentra en las encrucijadas de las culturas, con lo cual se transforma en una forma de puente entre lenguas, culturas y cosmovisiones religiosas diferentes. Por tanto el desafío es que ese puente sirva para el dialogo, el intercambio y el aprendizaje mutuo, una comunicación de ida y de vuelta que siempre implica el intercambio y la negociación entre las culturas y sus interlocutores. Es verdad que esto generalmente produce tensiones, pero también es verdad que sin esas tensiones tampoco se produce un diálogo verdadero y provechoso.

El trabajo de traducción consiste básicamente en interpretar correctamente el texto fuente y traducir aquello de la forma más fiel y bella posible, pero en ese camino aparecen diversos tipos de problemas: dificultades para encontrar el vocabulario adecuado, diferencias en la forma de armar una oración (gramática / sintaxis), problemas en la interpretación y sentido de un texto. A continuación presento un ejemplo de problema de interpretación que surgió del trabajo en el equipo de traducción.

El Salmo 116:15, en diferentes versiones del castellano, dice: “Estimada es a los ojos del Jehová la muerte de sus santos” (RV60), “A los ojos del Señor es muy valiosa la muerte de quienes lo aman” (RVC), “Mucho valor tiene a los ojos del SEÑOR la muerte de sus fieles” (NVI). Si revisamos el original hebreo podemos decir que estas versiones son literalmente correctas. El problema pasa por el sentido, el cómo se entiende. Esta formulación parece dar la impresión que al Señor le gusta que mueran sus fieles, cosa que resulta inquietante y sospechoso.

Algunas versiones en castellano parecen haber advertido el problema y buscan una formulación que trata de evitar la interpretación en aquella dirección, por ejemplo: “Mucho le cuesta al Señor ver morir a los que lo aman” (DHH), “Dios nuestro, a ti te duele ver morir a la gente que te ama” (TLA), “Mucho cuesta a los ojos de Yahveh la muerte de los que le aman” (BJ). Esto ya es un buen intento. También se puede interpretar como que “los que mueren siendo fieles o los que son fieles hasta la muerte son muy valorados a los ojos del Señor”. En casos como este, primero hay que tratar de encontrar una interpretación más feliz en castellano y luego ver como se traduce. Muchas veces también ayuda ver el contexto del relato donde se encuentra el versículo, y también explorar el contexto cultural del cual proviene.

 

El trabajo de traducción también incentiva a ir más allá de lo recibido, a no quedarse solo con la traducción del texto de la Biblia. También impulsa a escribir cosas nuevas que acompañen y apoyen el proceso de difusión, promuevan el buen uso de la Biblia, clarifiquen las claves de interpretación intercultural, etc. Esto refuerza la conciencia de trascendencia que tiene la traducción para las nuevas y futuras generaciones. En el caso de la traducción al Toba esto significa que ya está en marcha el proyecto de escribir una guía de lectura de la Biblia que dé cuenta de la perspectiva propia de leer e interpretar el texto bíblico.

Para finalizar recuerdo un bello pasaje del libro Eclesiástico que con espíritu poético expresa la trascendencia del trabajo de traducción, el estudio y la enseñanza de las tradiciones heredadas con la Biblia.

“Yo, por mi parte, soy como un canal que sale de un río,

como una acequia que lleva agua a un jardín.

Dije: «Voy a regar mi jardín, voy a empapar mis prados.»

Y mi canal se convirtió en un río, y mi río se convirtió en un mar.

Haré que mi instrucción resplandezca como la aurora,

y que su luz llegue hasta muy lejos;

daré mi enseñanza como los profetas y la dejaré a las generaciones venideras.

Vean que no he trabajado sólo para mí, sino para todos los que buscan la sabiduría”.

(Eclesiástico 24:30-34, aprox. 175 a.C.)

Alta Gracia, 1° de Agosto de 2013 – Día de la Pacha Mama