Revisión de la Biblia Quechua Central de Bolivia


La nación Quechua

En Bolivia se hablan unos 36 idiomas. Uno de los más importantes es el Quechua que tiene variaciones dialectales importantes dentro del propio país. El grupo mayoritario es el denominado Quechua Central que se habla en los departamentos de Cochabamba, Oruro, Potosí y Chuquisaca.

En los últimos 20 años ha habido migraciones importantes de gente quechua hacia el oriente boliviano; es decir, hacia los llanos. Es así que el departamento de Santa Cruz, y la ciudad que lleva ese mismo nombre, tiene una población significativa de habla quechua.

Se estima que más de 2 millones de personas usan la lengua en Bolivia. Con la refundación del país, en el 2010, la República de Bolivia pasó a denominarse en Estado Plurinacional de Bolivia. Esta declaración es un reconocimiento explícito de las diversas culturas, y de las distintas lenguas que se hablan en el país. Subyace a todo este proceso el deseo de conferir espacios propios a todos los pueblos originarios, tanto en lo político, económico como cultural. Desde el mismo gobierno se propicia el rescate o afianzamiento de los idiomas originarios con diversos materiales.

El idioma Quechua

La lengua quechua se habla desde el Ecuador hasta el norte de la Argentina. Sus hablantes son millones. Las diferencias dialectales dentro de la lengua son también muchas, y pueden existir diferentes dialectos dentro de un mismo país, y bastante distanciados unos de otros. A veces un dialecto de un país es más cercano o parecido a otro de un país vecino, que a uno dentro del mismo país. Estas diferencias o cercanías obedecen a razones históricas.

Debido a la diversidad dialectal de la lengua Quechua, su división en grupos y subgrupos es bastante compleja. Pero se puede decir que el quechua hablado en Bolivia es parte del grupo Quechua A (Parker 1963); o Quechua II, sub grupos de los dialectos IIC (Torero 1964, 1974).

 

A pesar de que todos los idiomas son distintos; es decir, tienen su propio modo de ser, y comportamientos distintivos, ciertos idiomas que nada tienen que ver con otros, pueden compartir ciertos rasgos o características comunes. En ese sentido, el quechua pertenece al grupo de idiomas que se llaman “aglutinantes” o “aglutinativos”. Es decir, el idioma permite ir construyendo o alargando una palabra en la medida que se le van agregando prefijos o sufijos. Este proceso puede dar como resultado palabras “kilométricas” que pueden presentar dificultades para ciertos lectores, o para quienes trabajan en el diseño de alguna publicación, pero que el analfabeto más pobre puede pronunciar sin problemas.

Un ejemplo:

Wasillaykimantapunichu - ¿Es siempre tu casa?

wasi (casa) lla (mas) ki (tu) y (suf. pos) manta (de) puni (siempre) chu (suf. int)

La vida Quechua

Los quechuas del área rural se dedican básicamente a la agricultura y a la ganadería. Su economía se sustenta en el cultivo de la tierra, y en el cuidado de sus hatos de ganado lanar, y en menor grado del ganado vacuno. Sin embargo, cada región tiene su propia variedad de productos agrícolas que varía de acuerdo a su eco sistema; es decir, dependiendo a qué altura sobre el nivel del mar está asentada la comunidad.

La alimentación del campesino quechua se basa esencialmente en dos productos siempre presentes de alguna u otra forma: la papa y el maíz. En base a estos dos productos cada región elabora su comida típica. Aunque también son comunes las habas, la quinua, la arveja y el trigo. En algunos valles, como el cochabambino, abundan las frutas, y de muy buena calidad. Por algo la llaman el jardín de la república.

Gastronomía quechua

Los más representativo

En Cochabamba es la jak’a lawa, una crema de choclo (maíz tierno) que se sirve con trozos de carne y piel de chanco, acompañado con quesillo cochabambino. Por lo general, se presenta en una cazuela de barro.

En Aiquile el plato tradicional para todo evento festivo es el uchuku, una sopa de gallina con ají acompañada con pastel de arroz, ch'uñu phuti, pastel de papa, flores de ceibo fritos (chillijchi), papa blanca, carne de pollo, lengua de res, y pato dorado.

En Potosí se come la k’alapurka, que en sí es una rareza por su forma de cocción. Consiste en una sopa crema de maíz servida en una cazuela de barro cuyos ingredientes principales son: carne o charque, papas, ají molido, y naturalmente, harina de maíz blanco, además de ciertos condimentos. Este plato se cocina con una piedra volcánica precalentada que se echa a la sopa.

Artesanía quechua

Cada región tiene una variedad de tejidos elaborados en base a la lana de oveja, alpaca, llama y vicuña. En el altiplano se usa mas la lana de los camélidos, mientras que en los valles la de oveja. Las mujeres son tejedoras muy hábiles que, por lo general, tejen para la vestimenta de toda la familia. La alfarería también es muy común, y de hecho, las comidas más típicas si sirven en recipientes de cerámica que no solo mantienen el calor de la comida, sino le da ese gustito adicional que solo aprecian los que saben.

Traducciones Bíblicas al Quechua de Bolivia

El tercer concilio limense (1582+) como su nombre lo indica, reunido en Lima, Perú, estaba preocupado de que la enseñanza cristiana impartida a los nativos fuera lo más clara posible. Para ello había decidido traducir un catecismo único en castellano, aymara y quechua. Este material quizás haya sido el primer material publicado en la lengua quechua. Luego vinieron diccionarios y gramáticas diversas.

Solo después de afianzarse la republica hubo preocupación por la traducción de la Biblia a la lengua Quechua. La siguiente es una breve reseña de las traducciones:

- 1880 Evangelio de Juan, por Jorge Alán

- 1923 Nuevo Testamento, traducido Por Jorge Alán y Crisólogo Barron.

- 1944 Nuevo Testamento revisado por un equipo de nativo hablantes.

- 1978 Nuevo Testamentos edición Bilingüe castellano/quechua “Diosmanta K'alapurka J'akalawa Uchuku

Sumaj Willaycuna Runapaj” revisado por nativo hablantes.

- 1986 Biblia “Qhweshwa Biblia” con Dc, trabajo realizado juntamente con traductores católicos.

- 1996 Biblia “Diosmanta Qhelqasqa” revisión realizado por un equipo interconfesional.

Nueva revisión de la Biblia quechua

 

Han pasado 14 años desde la última revisión de la Biblia quechua. Todo idioma vivo va cambiando, y adecuándose a los desafíos de los nuevos tiempos. En las primeras traducciones de la Biblia completa, se ha recurrido a muchos préstamos del castellano. En estos últimos años, con un fuerte énfasis en el afianzamiento de la lengua, el uso regular en los lugares de culto, pero sobre todo con la preparación y formación de nativos hablantes en el conocimiento de su propia lengua, existe una necesidad de ofrecer al pueblo quechua un texto actualizado. Esta revisión de la Biblia, pretende entre otras cosas, rescatar algunas palabras que cayeron en desuso por influencia del castellano, pero que son parte del conocimiento pasivo de la gente, además de eliminar los préstamos innecesarios del idioma dominante. Por otro lado, el avance en los estudios exegéticos modernos, más el desarrollo de nuevas perspectivas y herramientas en el área de traducción hacen necesaria una modernización de la actual Biblia.

La meta es presentar al pueblo quechua, en un periodo de cuatro años, la Biblia Diosmanta Qhelqasqa con una nueva redacción que resulte mas fluida y natural, con notas y ayudas que sigan apoyando y nutriendo el crecimiento espiritual de tantos pastores y maestros del país que carecen de otros materiales para su labor pastoral y pedagógica.

El trabajo incluye lo siguiente:

1. Una revisión total de la Biblia quechua (con DCs) usando todas las herramientas de traducción.

2. La sustitución de préstamos castellanos donde sea posible.

3. La restructuración de la redacción del texto de tal manera a recuperar su fluidez natural.

4. La actualización del texto de acuerdo al uso actual de la lengua, y siguiendo pautas de la traductología moderna.

5. La incorporación de información adicional exegética relevante, ya sea histórico/cultural y referencias, con modismos regionales en forma de notas.

6. La sustitución del pluralizador castellano “s” por el “kuna”, propio del quechua.

El proyecto se inició en el mes de Febrero 2010 con un taller de capacitación tanto en los principios de traducción como en el manejo de las herramientas de traducción (Paratext). La meta es concluir la revisión para Diciembre del 2014, que incluya la tipografía.

 

El equipo está compuesto por el Pr. Juan Velasco, Lic. Blanca Bascopé, y el Pr. Miguel Laura, coordinador del Proyecto. Los lectores de estilo son Calixto Cusipuma y la Lic. Janet Abasto. Apoyo de CAP los brinda Alfredo Eggers.